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Consejos básicos para el cuidado de los senos

Los senos de las mujeres son un símbolo de feminidad. Son para muchos hombres su zona favorita en las mujeres. Y cumplen una función muy importante durante la maternidad: alimentar a nuestros hijos. A una edad temprana, tenemos que empezar a cuidarlos para que sigan siendo delgados y saludables.

El mastólogo Jesús Arias, de la Unidad de Mastología de la Clínica La Viña en Venezuela, explica que “las mamas son glándulas muy sensibles a la acción de ciertas hormonas producidas por el cuerpo de la mujer”. Las más comunes son las hormonas ováricas: estrógenos y progesterona que tienen actividad directa sobre las glándulas y las hacen “evolucionar según el momento en que se encuentre la mujer”, esto es la menstruación, la lactancia, la menopausia, entre otras.

Los senos, al igual que otras partes del cuerpo, merecen una atención especial. Adoptar determinados estilos de vida y hábitos diarios desde temprana edad ayuda a reducir considerablemente determinados factores de riesgo.

1. Dieta equilibrada e hidratación:

Todo lo que afecte el funcionamiento de las hormonas en el organismo, influirá en la salud de las glándulas mamarias de forma media o larga, positiva o negativamente. La alimentación juega un papel importante, reduciendo el consumo de grasas, aunque aportan energía y favorecen la absorción de determinadas vitaminas y evitar las grasas trans y saturadas controlará el impacto negativo que las grasas tienen en la salud.

“Las verduras tienen una serie de componentes que, cuando se consumen en cantidades suficientes a diario, pueden promover la actividad saludable de las hormonas y, por lo tanto, mejorar la salud de los senos y la salud general”, explica el Dr. Arias. Asimismo, recomienda beber suficiente agua para evitar el desequilibrio hormonal por deshidratación.

2. Actividad física y reducción del estrés:

El sobrepeso y el sedentarismo aumentan considerablemente los riesgos de padecer problemas graves como: tumores benignos, mastalgia, quistes, inflamación de las mamas o cáncer de mama.

La tonificación de los músculos pectorales ayuda a mantener la firmeza de los senos y a combatir los efectos de la gravedad a lo largo de los años. Caminar, hacer yoga, terapia de baile e ir al gimnasio ayudan a equilibrar las hormonas. “No deben ser horas, ni todos los días, pero es importante hacer ejercicio con frecuencia”, enfatiza el Dr. Arias.

Los estudios demuestran que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de experimentar síntomas de estrés, por lo que es importante reducir el estrés para vivir bien. Una persona sometida a altos niveles de estrés durante mucho tiempo, puede sufrir problemas cardiovasculares, neurológicos, psicológicos, pero también hormonales el desequilibrio puede derivar en enfermedades relacionadas con las mamas a largo plazo.

3. Alcohol y cigarrillos:

Otros hábitos como fumar cigarrillos o el consumo excesivo de alcohol están directamente relacionados con un mayor riesgo de cáncer de mama. No se trata de eliminar el consumo de estos productos, sino de hacerlo con “moderación”, añade.

“El consumo de tabaco aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama en las mujeres, especialmente en aquellas que empezaron a fumar antes de tener su primer hijo”. Esta es la conclusión del estudio “Tabaquismo activo y riesgo de cáncer de mama: datos de cohorte originales y meta-análisis”, en español (Tabaquismo activo y riesgos de cáncer de mama: datos de cohortes originales y meta-análisis), estudio publicado en el Boletín del Instituto Nacional del Cáncer (Revista del Instituto Nacional del Cáncer), el 28 de febrero de 2013.

4. Control mensual, anual y especializado:

Más allá de estos cuidados básicos, el control mensual puede ayudar a prevenir un posible cáncer de mama, pues la detección precoz de cualquier afección en las mamas puede ser fundamental para su tratamiento y cura.

Como hábito, es recomendable realizar un autoexamen para buscar cambios en el tejido mamario. Toda mujer debe conocer la forma, el tamaño y la textura de sus senos. Los médicos reconocen que esta es una buena práctica de manejo.

Si nota cambios, es importante que consulte a un médico. “Cambios en la forma de la piel, nódulos, dolor, malestar, hinchazón de los senos, secreción del pezón”. Sin embargo, esto debería ser parte de un plan preventivo más que curativo.

La atención general para la salud de los senos incluye necesariamente el cribado y el diagnóstico precoz que deben realizarse al menos una vez al año. “Este plan debe comenzar a partir de los 35 años, consulta con el mastólogo, mamografía y ecografía mamaria”, recomienda Arias y antes de esa edad sugiere realizar ecografías una vez al año.

Hombres y glándulas mamarias

Los hombres no deben someterse a los mismos planes de prevención y diagnóstico temprano que toda mujer necesita. Solo 1 de cada 100 casos de cáncer de mama en los Estados Unidos se diagnostica en un hombre.

Consejos

  • Buena nutrición:

Bajo en grasas saturadas y trans y alto en grasas insaturadas.
Consumo de proteínas, especialmente carnes blancas.
Consumo de hortalizas.

  • Actividad física.

  • Reducir los factores estresantes.

  • Reducir el consumo de cigarrillos y alcohol.

  • Control:

Mensual: (autoexamen de mamas).
Anual: + 35 años: consulta médica especializada, mamografía y ecografía mamaria.
—35 años: ecografía mamaria